Después de casi un año de autogestión y trabajo, Malapalabra finalmente presenta su primer disco: “La rebeldía es nuestra venganza”. La banda de punk combativo grabó el álbum en Estudio Moscú, bajo la producción de Edu Graziadei, y reunió diez canciones que mantienen el foco en la protesta y en una mirada crítica sobre la realidad. El grupo define su propuesta como “música de protesta, sin perder la ternura”, una frase que resume bastante bien el lugar desde el que están construidas las canciones.
El disco fue trabajado por fuera de las lógicas habituales de la industria. Según explica la propia banda, las diez canciones “le dan la espalda a los consejos de la industria y desafían la lógica consumista actual”, una idea que atraviesa tanto las letras como la forma en que fue producido y publicado el material. En lugar de buscar una fórmula pensada para el mercado, Malapalabra apuesta por el recorrido habitual del punk independiente: canciones, escenarios, autogestión y trabajo colectivo.
El álbum también cuenta con dos invitados vinculados directamente con el punk y el rock de protesta. Participan Edu Graziadei, bajista de Cadena Perpetua, y Fernando Madina, voz de la emblemática banda española Reincidentes, dos nombres con una trayectoria importante dentro de la escena.
Con este lanzamiento, Malapalabra deja registrado su primer álbum después de un proceso que llevó cerca de un año y que tuvo a la autogestión como uno de sus ejes. Son diez canciones que combinan protesta, crítica social y una búsqueda que la banda plantea lejos del consumo rápido de música. Ahora el desafío pasa al escenario: llevar esas canciones al vivo y seguir construyendo, fecha a fecha, el recorrido de una banda que eligió hacer punk desde sus propias reglas.



